calçots en zaragoza

El calçot es una cebolleta tierna y dulce que se cultiva en Cataluña y es en este comienzo del año cuando más tiernos y jugosos los podemos encontrar y de ahí que se convierta en un plato que ya podemos encontrar en la mesa aragonesa y más concretamente en Zaragoza.

A tan sólo unos minutos de Zaragoza, el hotel El Águila nos ofrece degustar una teja caliente repleta de calçots a la brasa complementada con una deliciosa salsa romesco con la que los comensales no tendrán nada que envidiar a las tradicionales calçotadas catalanas.

La salsa romesco siguiendo su receta tradicional está compuesta por tomates, cebollas, ñoras, guindillas secas, almendras y avellanas tostadas. Mezclando todos estos productos se consigue una aromática salsa que al margen de los calçots, combina a la perfección con pasta, carne o pescado.

En este hotel económico en Zaragoza por tan sólo 29 euros por persona se podrá disfrutar de los calçots y a continuación se podrá elegir un segundo que podrá ser o secreto de cerdo de Aragón a la brasa con patata panadera y piquillos, lomito de bacalao gratinado con suave muselina de ajo triguero o taco de paletilla de ternasco asado en su jugo con patata panadera. Además, el menú incluye también para elegir o sorbete de cava o postres caseros.

El calçot tiene unas propiedades muy parecidas a las de la cebolla y destaca por ser un alimento con poco contenido calórico pero rico en fibra, que ayuda al tránsito intestinal.

Por su alto contenido en fósforo también contribuye al fortalecimiento de huesos y dientes, además de proteger el intestino. Por otro lado, su alto contenido en agua, hacen de los calçots un alimento ideal para las dietas de aquellas personas que persigan perder peso.

También tienen cualidades diuréticas, es decir, que favorecen la expulsión de toxinas y ayudan a controlar la retención de líquidos. Por eso, es un alimento que ayuda a depurar el sistema renal.